los tres mosqueteros

Las madres de los Mosqueteros

A veces pienso que podríamos habernos conocido de otra forma. Ojalá nos hubiéramos cruzado en un paseo por la playa. O saltando las olas del mar en una noche de luna llena. Ojalá nos hubiéramos conocido en un concierto de los Rolling, bailando como locas. O en una fiesta de universitarios, borrachas perdidas. En un viaje de fin de curso a Punta Cana, eso hubiera estado muy bien. En una escuela de música, o de danza. O en un curso de ganchillo. Ojalá hubiera sido una amistad de ésas de toda la vida, de las que empiezan en el colegio a los tres años y continúan hasta que caminas con bastón. Me hubiera encantado encontraros en mi camino por casualidad, como el que pide que le enciendan un cigarro por la calle y se queda para siempre. En un chat de los de antes, con un sobrenombre gracioso como “morena18”. O darnos cuenta de que el chico del que estamos enamoradas es el mismo, y olvidarnos de él en una noche de chicas, con tres quilos de helado de chocolate y pelis ñoñas.
Ojalá lo que tanto nos une no fuera esto. Pero lo es. 

Ojalá Eric no se hubiera marchado tan pronto. Ojalá Jael hubiera cogido los quilitos que le faltaban y correteara por casa. Ojalá Biel estuviera aprendiendo a caminar. Ojalá no fuerais vosotras, ojalá no fuera yo. Pero ¿entonces quién? ¿A quién le podemos decir, escupiéndole nuestra bilis al pecho, que lo merece más que nosotras? A nadie, porque bien sabéis que esto, no lo merece nadie. Esto es lo que nos ha tocado chicas y, quién sabe, quizá de no ser por ellos y sus alas no estaríamos aquí. Juntas y de pie, siempre de pie. 

Adriana, recuerdo perfectamente el día que entraste por la puerta del trabajo hace cinco años y dijiste que acababas de perder un bebé, a los seis meses de embarazo. Y me sonaba tan lejano, y tan ajeno…de esas cosas que pasan “por ahí” pero que a ti nunca te pasarán. Y tengo que decirte que lo siento, porque no estuve a la altura y no supe tenderte mi mano a tiempo. Es algo que comprendí después, cuando me tocó sentirlo en la carne, cuando se me rompió el alma a mi también. Lo siento, porque sé que te sentiste sola, y porque sé que aún a veces te sientes sola. No lo estás.
Recuerdo también el día que Biel nació, un diecisiete de febrero, con prisas y antes de tiempo. Y recuerdo que viví tu pérdida, Cristina, como si también fuera mía. Y desde aquél instante supe que tenía que estar contigo aunque no te conociera apenas. Ojalá nunca hubiera tenido que enviarte aquél libro. 

Lo cierto chicas, es que estoy segura de que, si no fuera por ellos, no estaríamos tan unidas. Quizá tendríamos un grupo de whatsapp en el que habláramos de frivolidades como la moda o el maquillaje, en el que pondríamos a parir a nuestros maridos así, en común, y pondríamos a parir también a otras chicas que no pensaran como nosotras. Porque eso es lo “normal”. Y yo no quiero ser normal. Nosotras somos especiales,y con mayúsculas.
No puedo decir que me alegro de las muertes de nuestros hijos porque no es verdad, y por muy agradecida que esté de haberlo conocido siempre, siempre, preferiría tenerlo conmigo. Pero estoy orgullosa de mi camino y del vuestro, y de que se hayan cruzado. Estoy orgullosa de tener en mi vida dos mujeres tan fuertes y valientes, que no se han rendido ante la bestia más fiera del mundo, y que luchan cada día por honrar y hacer presentes a sus hijos. Que recuerdan a sus ángeles sin dramas y sin velos negros, sólo con el más puro de los amores. 
Y estoy feliz de saber que si tengo un día malo, de ésos que suben a la garganta y te ahogan, ahí estaréis. Y que si lo tenéis vosotras, sabréis que ahí estoy. 


Yo no se cómo se podrían sentir las madres de los tres Mosqueteros, pero no creo que sintieran la mitad de orgullo ante sus hijos que nosotras. Vuestros hijos forman parte ya de mi vida, y los quiero también, muchísimo.
Si realmente hay algo en la otra vida, estoy segurísima de que los tres están juntos en la nube más bella, abrazándose. Hablando de nosotras, de todo lo que hemos logrado, sonriendo cada vez que nos ven felices. Celebrando los cumpleaños y animándose también cuando nos ven tristes.

Gracias por estar siempre al otro lado, por compartir todo esto tan grande conmigo, por nombrar a mi hijo todo lo que lo hacéis. 
¿Sabéis qué? Que os quiero. Os quiero mucho.

2 comentarios sobre “Las madres de los Mosqueteros

  1. Yo tambien recuerdo perfectamente el dia que nos conocimos, tu eras mi encargada y si yo tambien recuerdo ese grillito que sono cuando te lo conte no sabias que decir, tranquila mi niña, nadie sabe que decir, tambien me acuerdo cuando me contaste que Jael tambien se habia marchado y yo ahi sabiendo lo que es tampoco supe que decir, siemplemente me limite a escucharte, pero si que senti “envidia” cuando me dijiste que lo cojiste, que le besaste, yo me senti incapaz de hacerlo. Yo tambien viví el nacimiento de Biel y su rapida partida como si fuera yo la que lo estaba viviendo, ese dolor que te desgarra el alma lo estaba volviendo a sentir. Ahora nuestros bebes del cielo seguro que nos cuidan y nos protegen alla donde vayamos, que juegan alli arriba como lo hacen sus hermanos aqui abajo, y estoy segura que Biel esta como loco de tener un hermanito. Te quiero flaca mil gracias por tenerme siempre presente en cada momento, x hablar tanto de mi bebe, por cuidar y querer tanto a mi arcoiris, tequiero muchisimo.

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  2. Yo tambien recuerdo perfectamente el dia que nos conocimos, tu eras mi encargada y si yo tambien recuerdo ese grillito que sono cuando te lo conte no sabias que decir, tranquila mi niña, nadie sabe que decir, tambien me acuerdo cuando me contaste que Jael tambien se habia marchado y yo ahi sabiendo lo que es tampoco supe que decir, siemplemente me limite a escucharte, pero si que senti “envidia” cuando me dijiste que lo cojiste, que le besaste, yo me senti incapaz de hacerlo. Yo tambien viví el nacimiento de Biel y su rapida partida como si fuera yo la que lo estaba viviendo, ese dolor que te desgarra el alma lo estaba volviendo a sentir. Ahora nuestros bebes del cielo seguro que nos cuidan y nos protegen alla donde vayamos, que juegan alli arriba como lo hacen sus hermanos aqui abajo, y estoy segura que Biel esta como loco de tener un hermanito. Te quiero flaca mil gracias por tenerme siempre presente en cada momento, x hablar tanto de mi bebe, por cuidar y querer tanto a mi arcoiris, tequiero muchisimo.

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