Mamá de una estrella

Como habréis podido deducir, soy mamá de un bebé fallecido. 
Con 24 años me quedé embarazada casi por sorpresa. Fué un embarazo díficil desde el principio, doloroso, agotador, pero sobretodo, lleno de miedos por perder lo que hasta entonces más había amado.
Siempre tuve problemas en el útero y los médicos decían que seguramente no podría ser madre nunca, pero ahí estaba él, y yo jamás pensé, a pesar del riesgo de mi embarazo, que podía acabar de la peor manera posible.
A las 24 semanas de embarazo rompí aguas y, tras dos semanas de sangrar y sangrar y de incontables contracciones, los médicos decidieron que Jael debía nacer. Sería un prematuro extremo, solamente pesó 870 gramos.
Jael nació el 8 de marzo de 2012 y se fué el 25 de ese mismo mes, 17 días después. Lo que quedó de mí después de aquél día no era yo, no era ni la sombra de lo que fui un día. De hecho, nunca volví a ser la misma.

Y es que la muerte de un hijo te deja devastada, inerte…te deja al borde de la  misma muerte. Te enfrentas con la peor parte de tí misma y también con la peor parte de los que te rodean. Porque, desafortunadamente, no saben como ayudarte y te dejan sola, o te alejas tú misma; porque tienes que lidiar con comentarios que no proceden y en la mayoría de ocasiones vienen de los que más quieres (o querías); porque nadie que no haya pasado lo mismo que tú te puede comprender.

Y no importa que tu hijo muera a las 7 semanas de embarazo, a las 20 o a las 38. No importa si muere antes o después de nacer. El dolor es el mismo, es tu hijo igual y no hay escalas de sufrimiento. Es lo PEOR que te puede pasar.

Jael partió hace casi cuatro años pero sigue aquí conmigo y lo estará por siempre. Desde hace unos meses he comenzado a “reivindicarlo” más, a hacerlo más presente entre los que me rodean y entre mis nuevos conocidos porque sí, porque se acabó callar. Porque, al igual que Gary, es mi hijo y merece el mismo lugar. Porque gracias a él, a la mariposa blanca que me acompaña allá donde vaya, soy lo que soy ahora.

Así que en este blog también hablaré de él, de mí y de todas las mamis que pasamos por esto, del duelo gestacional y de lo que podemos hacer para ayudarnos entre nosotras. Y esta es mi parte favorita del blog, sin duda, así que espero que a vosotros os guste y podáis comprender un poco más lo que significa la pérdida de un bebé.

Por Jael, por Eric, por Biel, por Jan, por Martina, por Cora, por Maya, por Aren, por Abril…por todos ellos y por todos los ángeles del mundo.

4 comentarios sobre “Mamá de una estrella

  1. Precioso blog por esa estrella que lleva tres años en el cielo y por ese niño tan precioso Gary que es lo mejor del mundo. Y por esa mamá que cayó un 25 de marzo y volvió a levantarse como una superheroe. Te quiero y te admiró. Tata.

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  2. Ser mamá de una estrella no es nada fácil me acuerdo que cuando me paso a mi me decías que no te imaginabas que te pasara algo asi, la verdad q cuando nadie de tu alrededor sabe el dolor que se pasa es algo muy muy duro llevarlo sola, al cabo de un tiempo te paso a ti tu bebé se fue para ser una estrella y desde ese momento nos unimos de tal manera que fue cuando me sentí comprendida, sentí que por fin alguien me entendía, aunque X otro lado sentía de nuevo el dolor dentro de mi no es grato que alguien de tu alrededor tu amiga pase por algo así y aunque habiam personas desconocidas que habían pasado X algo así no dolía de la misma manera que cuando le pasa a un ser querido, porque es como repetir esa pesadilla, pero X cierta parte mi estrellita ya tenía 2 años cuando pasó, y me gustó q no te sintieras sola, yo estaba algo más reconfortada y podía hacer frente a tu dolor, y ya para rematar enterarnos a través de un sueño nuestro nuevo embarazo de nuestros niños arcoiris Gary y Eric nuestros pekeño térremotos que han echo que todavía nos unamos más te quiero mi niña mil gracias X estar siempre a mi lado.

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  3. Es algo q no se merece nadie,ni siquiera se lo deseas a tu peor enemigo.An sido momentos duros y gracias a dios ya forman parte del pasado,hoy por hoy te veo bien,ilusionada y con proyectos nuevos q eso te aran reacer tu vida.
    Espero q sigas teniendo la fuerza q as tenido hasta ahora y para cuando no las tengas me tendrás ami allado,ayudándote ,escuchándote y aconsejandote y haciéndo lo q mejor se me da contigo q es quererte.
    Siempre me tendrás hay para tdo pase lo q pase,estoy orgullosisimo de ti y de la madraza q eres,me encanta la forma tan bonita q tienes de decir las cosas eres para mi la más lista del planeta siempre te lo digo.
    Te amo mi amor.

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  4. Hay una cosa en la que estoy de acuerdo contigo y es que perder a tu bebé nacido, o en la semana 20 de gestación, o la 35…o a las 12 semanas como perdí yo al mío…duele, sencillamente duele porque es tuyo, porque lo has creado tu con el amor de tu vida y con él se van todas las ilusiones, amor y esperanzas que tenias.
    Ahora hace 1 año y 1 mes que perdí al mío y estoy embarazada de 35 semanas de mi pequeña princesa, estoy bien, he pasado mi duelo y puedo hablar tranquilamente del tema sin que me tiemble la voz, creo que pese a lo mal que lo pasé en su momento, lo he sabido superar y llevarlo fácilmente, quizá por mi carácter, por el apoyo incondicional de mi pareja, porque mi mente a querido tirar para adelante…pero aun así, no se me olvida el 3 de diciembre de 2014, no se me olvida que ese día al vestirme para salir a comprar escogí los calcetines mas nuevos que tenía por si ocurría algo y tenía que ir corriendo al hospital (sin saber que horas después sería así), no se olvida el dolor físico y psicológico mientras tenia contracciones y mi pareja me miraba desconcertado si saber que hacer, nada más que cogerme de la mano y decirme que estuviera tranquila que él estaba conmigo, no se me olvida ver el monitor de la sala sin señal de latido y al doctor sacar a mi pequeñísimo bebés con unas pinzas y meterlo en un bote para analizar…
    Simplemente se acabó y como dices Sonia me sentí devastada.
    Con el tiempo me convencí que la naturaleza es sabia y que tenía que pasar (y la verdad que me ayudó a superarlo)y a día de hoy creo que es algo que forma parte de mi vida, que me ha servido para sentir cosas inigualables…pero como bien digo…no olvido!
    Así que solo quiero darte las gracias por este blog que espero, no dejes de hacer, porque ayuda saber que el no olvidar, como me pasa a mí, es algo normal y no un signo de debilidad como piensan otros! sigue escribiendo preciosa!!!

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